lunes, 27 de octubre de 2014

FF.AA. venezolanas tienen cartel propio

En varios operativos antidrogas realizados en el vecino país se ha hecho común encontrar entre los capturados a agentes de Policía e integrantes de las Fuerzas Armadas. Con supuesta complicidad de oficiales de las autoridades castrenses, se fugó del principal fuerte militar en Caracas ‘El Boyaco’, un jefe del cartel de droga de las Farc. 

En la madrugada del 9 de junio pasado, el piloto de la avioneta Gula Streimer de placas N211SJ solicitó la autorización de despegue del aeropuerto de Isla Margarita y minutos más tarde se dirigió a la cabecera de la pista. Lo que vino después es prueba contundente de cómo el narcotráfico ha contaminado las instituciones venezolanas. 

Previo al despegue, la puerta de la avioneta se abrió y tres camionetas rompieron la malla que divide la pista. En instantes, la aeronave fue cargada con 2.272 kilos de coca, pero la reacción del Ejército impidió que partiera a Sierra Leona, su destino en África. 

La sorpresa fue mayor cuando se descubrió que entre los capturados figuraban seis agentes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas de Venezuela, Cicpc, y que a esa misma unidad pertenecían dos de los vehículos en los que se transportaron los 74 sacos que contenían la droga. 

Un mes después, el incidente se repitió en el aeropuerto del estado Falcón con un avión Grumman II que, tras un fuerte tiroteo y la captura de seis oficiales de la Guardia Nacional, escapó con destino a México. 

Como estos, son innumerables los casos de corrupción en los que se han visto envueltos oficiales de alto rango de los organismo de seguridad del Gobierno Chávez, políticos y miembros del sistema judicial. 

El Cartel de los Soles. Los organismos que luchan contra las drogas en Venezuela han expresado copiosamente su preocupación por el surgimiento de un cartel conformado por algunos miembros de las Fuerzas Armadas venezolanas. Se refieren a él como el Cartel de los Soles, haciendo referencia a las insignias que portan los altos oficiales de la Policía y la Guardia Nacional. Otros han optado por llamarlo el Cartel Bolivariano. Esta red ‘oficial’ de tráfico de drogas opera en el Eje Arauca, Bolívar y Delta Amacuro, y ha desplazado a mentados carteles como los de La Guajira y la Costa. 

Fuentes de los organismos de seguridad venezolana le indicaron a El Pais que “altos mandos militares les han entregado credenciales a algunos narcotraficantes aliados para que se identifiquen como encubiertos en caso de ser sorprendidos por una fuerza ajena a la militar”. 

Eso fue lo que ocurrió en la masacre de Bejuca, en Carabobo, donde nueve miembros del Cartel de La Guajira fueron asesinados por agentes del Cicpc y en su poder les hallaron credenciales autorizadas por el general Alexis Maneiro, ex jefe del Teatro de Operaciones No.7, con asiento en Anzoátegui, y ex comandante de Inteligencia de la Guardia Nacional. 

Entre los crímenes que se atribuyen al Cartel de los Soles está el del periodista Mauro Marcano, la única persona que se atrevió a denunciar ese maridaje entre narcotráfico, Farc y Guardia Nacional. 

Marcano fue ultimado en Maturín, en septiembre del 2004, tras denunciar que Joel Rengifo, entonces jefe de la División Antiextorsión y Secuestro de la Policía Científica, decomisó un alijo de mil kilos de cocaína y negoció con Ceferino García, un reconocido narcotraficante, 501 kilos de droga y el resto fue presentado a los fiscales. 

Luego de la denuncia, García, fundador del Cartel del Delta, y estrechamente relacionado con el Cartel de los Soles, pagó cien millones de bolívares por el asesinato de Marcano. 

Entre otros militares implicados figuran el coronel Juan Fabricio Tirry, ex jefe del Destacamento Nº 77 de Monagas y el ex director de la Policía regional coronel José Manuel del Moral, quien amenazó de muerte a Marcano por haber contribuido con sus denuncias a retrasar su ascenso. 

Por nexos también con el narcotráfico, la Comisión Judicial suspendió en mayo del 2005 a 16 jueces del estado Lara por connivencia con el narcotráfico y por haber modificado algunos documentos para dejar en libertad a traficantes. 

Igualmente, se encuentran seriamente implicados en investigaciones por tráfico de estupefacientes algunos dirigentes políticos de los estados Anzoátegui, Bolívar, Nuevo Esparta, Monagas y Delta Amacuro. 

¿Asunto interno? Esa corrupción en las instituciones venezolanas habría sido determinante para el cierre de la oficina de la DEA en Venezuela. La razón que esgrimió el presidente Hugo Chávez para tomar la decisión fue que habían detectado infiltraciones que amenazaban la seguridad y defensa de la nación vecina. 

Según lo manifestado por uno de los analistas consultados por El Pais, es lógico que la DEA, en el cumplimiento de su labor, termine involucrada en la política interior y los asuntos de Estado, “porque hasta esas dimensiones ha llegado el brazo del narcotráfico en Venezuela”. 

“No fue casual la salida de Mildred Camero de la Oficina Antidrogas. Ella estaba haciendo las cosas bien y la sacaron para poner a Luis Correa, un cuñado del ex ministro del Interior y de Justicia Jesse Chacón, quien fue después removido del cargo por traficar con drogas”, aseguró el analista. 

‘El Boyaco’. Ante la presión internacional, la que pudo convertirse en la mejor prueba del Gobierno de Venezuela para desvirtuar las acusaciones de Estados Unidos sobre su permisividad con el narcotráfico se diluyó con la fuga de Norberto Casas, alias ‘El Boyaco’. 

Una labor de inteligencia de la DEA permitió establecer que ‘El Boyaco’, uno de los jefes de la droga de las Farc, se ocultaba en el Hotel Tamanacu, en Caracas, y se solicitó el apoyo de la Guardia Nacional para su captura. 

El reconocido narcotraficante, perteneciente al Frente 16 de las Farc, fue detenido y llevado a la sede de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención de la Disip. Inexplicablemente y sin que hasta el momento se hayan dictado responsabilidades, ‘El Boyaco’ se fugó de la fortaleza de El Helioide el 11 de junio del 2005. 

Algunos agentes que estuvieron encargados de su seguridad, afirmaron que era visitado por altos oficiales, como el comandante de la unidad coronel Miguel Rodríguez Torres y que gozaba de grandes privilegios. 

Esa fuga terminó de deteriorar las relaciones del Gobierno de Venezuela con la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, DEA (por su sigla en inglés). 

Eso ha causado una gran preocupación entre las organizaciones civiles que consideran invisibles los programas antidrogas propios de las autoridades venezolanas. Entre ellas el movimiento Juventud de un Nuevo Tiempo, que ha protestado de manera pacífica frente a la Oficina Nacional Antidrogas para denunciar el incremento del narcotráfico. 

“Los jóvenes queremos ejercer presión para que el Gobierno realice acciones concretas para erradicar el problema del narcotráfico”, dice Luis Rodríguez, miembro del movimiento. 

Indicó que lo que más preocupa, y nadie le presta atención, es que más de un 20% de esa droga ya no pasa a otros destinos sino que está surtiendo el mercado local. 

De eso hablan los cientos de personas que se ven a diario en las calles de Caracas, sumergidas en un mundo de decadencia que el Mandatario venezolano aún no logra ver. 

Existe un descontento internacional 

El Ministerio del Interior español anunció una investigación para determinar la facilidad con la que está saliendo la droga desde Venezuela. México y Estados Unidos también han protestado. 

La facilidad con la que está llegando la droga proveniente de Venezuela ha generado un descontento entre varios países convertidos en receptores. 

El Ministerio del Interior español anunció hace poco la apertura de una investigación en profundidad para tratar de establecer las razones. 

Las primeras investigaciones lograron determinar que los traficantes de drogas están haciendo uso de barcos de gran calado que son cargados y descargados en altamar por lanchas rápidas. 

Los narcotraficantes estarían llevando la droga a playas de difícil acceso para los guardacostas. 

“Los narcotraficantes tienen información de que los barcos que salen de estos puertos son requisados estrictamente cuando anclan en costas españolas; de allí la estrategia de cambiar la droga a otros barcos con bandera distinta”, indica el Ministerio en un informe. 

El modus operandi para ingresar la droga en la Unión Europea, consiste en llevar la droga a países africanos y enviarla en barcos con banderas distintas a las de países latinoamericanos. 

Igualmente, han conocido de la forma en la que están operando en conjunto con autoridades policiales en el aeropuerto de Maiquetía, según lo expresado por los correos humanos detenidos. 

México es otro de los países que ha protestado por la facilidad que el Gobierno de Venezuela les ha ofrecido a los traficantes para que realicen sus actividades ilícitas. 

Esa poca efectividad es en la que se fundamenta el Gobierno de Estados Unidos para descertificar las labores que vienen realizando las autoridades del vecino país para impedir el tránsito de alcaloides desde Colombia al resto del mundo. 

En pocas palabras 

- “Aquí operaban sólo los traficantes, pero empezaron los mandos militares con los tales ‘tumbis’ y fue cuando los ‘narcos’ trajeron grupos insurgentes y terminaron actuando en conjunto”. 

Fuente de inteligencia de la Guardia Nacional. 

- “Aquí han querido mostrar que desde que se fue la DEA aumentaron los decomisos de droga, pero están manejando cifras infladas porque esa imagen que venden no es cierta”. 

Mildred Camero, ex jefe Antidrogas de Venezuela. 

Tres datos claves 

1. En junio del 2006 fue asesinada Carolina di Lucca, hija del ex jefe del Estado Mayor del Teatro de Operaciones No. 5, al parecer por miembros del Cartel del Sol y en venganza por un “tumbe” de droga. 

2. La ONG Reporteros sin Fronteras manifestó su preocupación por la inercia con que se efectúa la investigación sobre el asesinato del periodista y concejal Mauro Marcano. 

3. Órganos de Inteligencia de Venezuela han advertido ciertos roces entre la Guardia Nacional y la Policía por mantener el dominio de algunas regiones. 

Antecedentes 

El 13 de Julio del 2007, la Policía de Córdoba detuvo a cinco personas con 110 kilos de cocaína pura procedente de Venezuela, incautados en varios domicilios de Madrid y Guadalajara. 

El 13 de Julio del 2007 la Policía y la Fiscalía rumanas decomisaron en el aeropuerto internacional de Bucarest 45 kilogramos de cocaína pura ocultos en trajes para hombre procedentes de Venezuela. 

El 7 de enero del 2007 la Policía de Macedonia incautó 400 kilos de cocaína pura procedente de Venezuela, cuyo valor se estimó en 40 millones de euros y que estaba destinada a Grecia, según el portavoz del Ministerio del Interior, Ivo Kotevski. 

El 25 de marzo del 2006 fueron detenidos en el aeropuerto Charles de Gaulle de París 22 venezolanos que intentaban pasar cocaína en su estómago hacia Ámsterdam, Holanda. 

El 14 de octubre del 2005, y con la colaboración de la DEA, fue interceptado un pesquero con 3.500 kilos de cocaína que llevaba como destino España y sería distribuidas en la Unión Europea.. 

El 16 de septiembre del 2005 la Policía aduanera italiana incautó 691 kilos de cocaína pura procedente de Venezuela en el puerto de Livorn, en una de las mayores operaciones antidroga jamás realizadas en el país. 

El 3 de agosto del 2005 las autoridades holandesas incautaron 4,6 toneladas de cocaína, con un valor estimado en 220 millones de euros (275 millones de dólares), en un barco procedente de Venezuela.

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